En principio puede suponer una tarea añadida más a la múltiples que inundan la rutina diaria. Pero aunque sea así aparentemente aportará ventajas incuestionables para todos.
Supongo que sois conscientes de que una de los criterios que se han intentado incentivar durante el año 2008 es precisamente ésa. La aportación de las unidades administrativas a la tarea de desburocratizar las consultas es muy importante, tanto como que se constituye en una pieza fundamental. Y no sólo por asumir el hecho de la entrega y/o recogida de documentación para evitar consultas innecesarias al médico, sino también y principalmente, por la importante responsabilidad de realizar ese triage o filtrado que comentamos más arriba.
Aquí la participación del resto de personal sanitario, principalmente enfermería, es crucial. De nada sirve filtrar si una vez decidido que el paciente no es necesario que pase por la consulta de su médico no disponemos de ningún otro profesional que le sustituya en esa atención o valoración.
Pero al margen del desarrollo de los diferentes circuitos que debe serguir el paciente en función de la causa por la que solicite ser atendido, lo complejo del grupo de elaboración y revisión de protocolos está en establecer un sistema de filtrado sin sobrepasar el margen de compentencia o responsabilidad, es decir, sin realizar preguntas que tengan relación con valoraciones clínicas que no nos corresponden.
¿Hasta dónde podemos preguntar o indagar sobre el motivo de la consulta? ¿Cómo tenemos que hacerlo si el paciente lo tenemos ante nosotros? ¿Cómo hacerlo si el paciente solicita esa misma atención pero por teléfono? ¡Esa es una de las complejidades!
Aquí la participación del resto de personal sanitario, principalmente enfermería, es crucial. De nada sirve filtrar si una vez decidido que el paciente no es necesario que pase por la consulta de su médico no disponemos de ningún otro profesional que le sustituya en esa atención o valoración.
Pero al margen del desarrollo de los diferentes circuitos que debe serguir el paciente en función de la causa por la que solicite ser atendido, lo complejo del grupo de elaboración y revisión de protocolos está en establecer un sistema de filtrado sin sobrepasar el margen de compentencia o responsabilidad, es decir, sin realizar preguntas que tengan relación con valoraciones clínicas que no nos corresponden.
¿Hasta dónde podemos preguntar o indagar sobre el motivo de la consulta? ¿Cómo tenemos que hacerlo si el paciente lo tenemos ante nosotros? ¿Cómo hacerlo si el paciente solicita esa misma atención pero por teléfono? ¡Esa es una de las complejidades!
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