
Que en ambas situaciones cambiamos es un hecho, pero hay una clara diferencia.
En la primera idea, tú vas delante de los cambios, tú los propones y tu diriges la situación.
En la segunda, vas detrás de los cambios, otros te obligan a escoger y son los que te dirigen por uno u otro camino.
Esto lo podemos aplicar a cualquier faceta de nuestro trabajo en las Unidades Administrativas. Es necesario cambiar, no basta con adaptarnos a lo que nos venga. Esa actitud pasiva de adaptación es la que facilita el crítica fácil e irreflexiva posterior. Primero evitamos la "molestia" de adelantarse a las situaciones, de ser proactivo. Después cuando la situación ha sobrevenido y no es fácil modificarla nos dedicamos a la crítica nada constructiva.
¿Es eso lo que de verdad pretendemos?
El antídoto contra la pasividad es participar, proponer, sugerir...
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